Las coberturas que preguntaría
No basta con «todo riesgo». Hay que comprobar si la batería forma parte de las coberturas de daños, qué ocurre con el cable de recarga, cómo funciona la asistencia si te quedas sin autonomía y si existen condiciones particulares para el vehículo eléctrico.
Pequeñas preguntas que ahorran disgustos
¿Hay franquicia? ¿Incluye asistencia desde casa? ¿Qué talleres están concertados? ¿Cómo gestiona la aseguradora un daño durante la recarga? Pide las respuestas por escrito antes de contratar.
Comparar el precio final
La prima es solo una variable: coberturas, exclusiones, límites, facilidad de gestión y calidad de servicio importan tanto como el importe. Y el mejor seguro no tiene por qué ser el más caro.
